Bueno, estás en una situación gemelita a la de miles de deudores de estos espabilaos, entre los que se incluye mi tierna esposa. Se aprecia, por lo que cuentas, que empezaste pero no seguiste la senda reclamatoria, con lo que parte de tu inseguridad viene de este pequeño desliz. Mi consejo: retoma la reclamación donde la dejaste, sigue hacia el BdE y a esperar acontecimientos. Sin haberles parado los pies, ni me plantearía una negociación de algún tipo, ya que acabarás arrinconada con sus argumentaciones de m-erda, que dicho sea de paso, no enriquecerán ni tu vida ni tu cuenta. Así que diles agur (y cuando digo agur, es olvídate de ellos y centrate en tu propósito).