Buenas noches. Hace tiempo que no envío ningún mensaje al foro, aunque lo visite con cierta asiduidad. He sido testigo, como todos los que estamos aquí, de la estafa masiva que el sistema actual ha realizado, en mayor o menor medida, contra todos los ciudadanos. Esta situación me ha llevado a recomponer mi concepto del mundo en el que vivo y de lo que mueve a las personas en las que vivimos en él. La conclusión a la que he llegado es simple y contundente: Todo es mentira. Y cuando digo todo, es TODO.
Desde hace un tiempo estoy llevando una forma de vida que me ha permitido no tener que necesitar los servicios de los usureros. Esta forma de vida está basada en las siguientes premisas: vivir muy por debajo de mis posibilidades, no caer en la trampa del consumismo compulsivo, no recurrir a los usureros para comprar nada, llevar un control exhaustivo de todos los gastos que realizo, aumentar mi nivel cultural, mantener una disciplina férrea respecto a estos asuntos, ser capaz de abstraerme de lo que digan o piensen los demás…
Sé que hay infinidad de personas y cada una de ellas con sus particularidades. Creo que a algunas personas les podrá ser útil mi forma de enfrentarme a la actual situación. Yo he conseguido cosechar buenos resultados.
Una frase que me ha sido de gran utilidad es: “muchos poquitos hacen un muchito”. Se refiere a la gran cantidad de pequeños gastos superfluos que podemos evitar y que por su pequeña cuantía no lo hacemos. Esos pequeños gastos suman una cantidad importante que si pudiéramos evitar nos ayudarían a llegar a final de mes en mejores condiciones y por ende, a no usar las malditas tarjetas de crédito.
Por otro lado, gracias al dinero ahorrado he podido amortizar los préstamos que he tenido y ahorrarme una cantidad importante en concepto de intereses. A la hora de amortizar he tenido claro que día que pasa día que pierdo dinero en intereses, por lo que si se puede, amortizar hoy es mejor que amortizar mañana.
Referente a mi medio de transporte para desplazarme a mi puesto de trabajo descubrí gracias al control de mis gastos la enorme cantidad de dinero que gastaba en gasolina para mi coche. La solución que adopté fue comprarme una scooter y gracias a esto, por la diferencia de gasto en combustible conseguí amortizar el precio de esa scooter en dos años, y a partir de ahí obtener beneficio.
Todas estas medidas y otras más me han permitido darle el golpe más duro que se le puede dar a los usureros: no necesitarles. Espero que encontréis esto útil y sirva para ayudaros. Saludos.



Citar